Sonrisas adaptadas a la personalidad del paciente

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Sonrisas adaptadas a la personalidad del paciente.

La odontología ha evolucionado tanto que hemos sido capaces de solucionar la mayoría de los problemas que podríamos llamar “funcionales” o “biológicos”, por lo que nos queda el reto de además, hacerlo bonito. Esto es algo que no es exclusivo de nuestro campo, sino que es extrapolable a casi cualquier aspecto de la sociedad actual. La sociedad ha mejorado mucho económica y técnicamente, tenemos cubiertas nuestras necesidades alimenticias, de ropa, de transporte….  Ello nos lleva a que los platos en un restaurante ya no deben ser solamente apetitosos, sino además estar presentados con la estética adecuada, la ropa no sólo debe protegernos del frío, sino tener una estética que refleje nuestra personalidad, ocurre lo mismo al comprar un coche, etc. Para conseguir esto es imprescindible que el trabajo del odontólogo se desarrolle en íntimo contacto con todas aquellas áreas que influyen en esto, y la medicina estética u la odontología están íntimamente relacionadas. En esta línea debemos intentar entonces influir o modificar el aspecto de los labios para conseguir un resultado final más armónico. Sin duda esta colaboración es beneficiosa tanto para el paciente como para el ejercicio de los profesionales dentales.

Cuando reparo en los cánones estéticos que parecen imperar hoy en día en la sociedad occidental sobre todo, personalmente creo que en ocasiones tras un tratamiento de odontología estética, ciertas sonrisas no resultan armónicas con el resto de facciones faciales. Para encontrar las claves para lograr encontrar, diseñar y llevar a cabo el tratamiento para lograr una sonrisa natural para cada paciente debemos no tener en cuenta sólo los dientes, sino parámetros faciales de los que muchas veces los odontólogos olvidan. La sonrisa está enmarcada dentro de los labios, y la forma que estos adoptan en cada posición fonética o al sonreír condiciona la posición, tamaño y disposición de los dientes entre sí. Por ejemplo, la curvatura del labio nos puede indicar que los centrales sean más largos que los laterales o lo contrario en un labio fino y recto, eligiendo entonces unos dientes más alineados. Diferencias entre la movilidad de un lado del labio con respecto al otro pueden llevarnos a introducir pequeños defectos de posición que por sí mismos no serían bonitos, pero englobados en el entorno labial y facial pueden no sólo resultar atractivos sino ayudar además a disimular pequeños defectos del movimiento labial. Incluso la elección del color está condicionada por el color de la piel y los labios; por ejemplo, es mucho más fácil conseguir una apariencia de dientes blancos en una persona de piel oscura que en alguien con rasgos nórdicos.

 

Pedro Morchón Camino

Director de Enfoque dental

Coach certificado por Asociación española de coaching ejecutivo (AECOP) y la Asociación española de programación neurolingüística (AEPNL)

Teléfono: 671038509 / Email: info@enfoquedental.com

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